De seguir por la senda de la austeridad y los recortes, el Estado español llegaría a los 18 millones de personas en situación de pobreza en 2022. Nos situaríamos en un 40% de pobreza en diez años, es decir, 2 de cada 5 españoles serían pobres, y el 20% de personas más ricas en España ingresarían 15 veces más que el 20% más pobre.
Así lo advierte Intermón Oxfam en su informe “Crisis, desigualdad y pobreza” que si se mantienen los recortes sociales la pobreza en España podría afectar a casi el 40% de la población en una década y se necesitarían 25 años para recuperar el bienestar social.
La ONG hace un análisis de las recientes crisis de América Latina y el este Asiático, que tardaron entre 15 y 25 años en reducir las tasas de pobreza hasta las cifras anteriores a esas situaciones, y destaca que las políticas capitalistas impuestas sólo contribuyeron a generar más pobreza y desigualdad, consolidando sociedades duales.
“Si no se cambian las políticas que se están aplicando en España, puede llevar entre dos y tres décadas recuperar el nivel de bienestar que había en nuestro país antes de la crisis, en 2008″, ha explicado el director general de Intermón Oxfam, José María Vera.
Así, pronostica que en diez años la pobreza y la exclusión social podrían incrementarse de manera drástica: el número de pobres alcanzaría los 18 millones (el 38 por ciento de la población). Actualmente, el porcentaje de pobreza se sitúa en el 27% de la población, 12.700.000 personas, recuerda.
A cuatro años del estallido de la crisis capitalista, España encabeza el nivel de desigualdad en la Unión Europea. Antes, los más ricos multiplicaban por 5 los ingresos de los españoles más pobres. En 2011 esta cifra ha crecido hasta el 7,5 (mientras que en la UE se mantiene en el 5,7) y en 2022, los ricos pueden llegar a ingresar 15 veces más que la población más pobre si se mantienen las políticas neoliberales.
“El modelo de austeridad centrado en la reducción del déficit y el saneamiento de la banca, mediante la inyección de fondos públicos financiados a costa de una deuda desorbitada, no genera crecimiento”, sostiene el responsable de Intermón. El informe plantea alternativas a los recortes, como la de aumentar la recaudación persiguiendo los paraísos y la evasión fiscal y estimular la economía “para asegurar que las personas que están en el límite son protegidos”.
“Estamos volviendo a la España de Cuéntame. Una España dual, de ricos y pobres, más pobre, más desigual, con menos derechos sociales, y que da la espalda a los más vulnerables al castigar de forma desproporcionada la cooperación para el desarrollo y las políticas sociales”, afirma Vera
Según destaca el informe, esta situación se producirá en la medida en que los argumentos financieros sigan imperando sobre los argumentos sociales, permitiendo que la riqueza siga acumulándose lejos del alcance de las clases medias.
“Los números son demoledores. De no rectificarse el rumbo, dentro de diez años dos de cada cinco españoles serán pobres y el 20% de personas más ricas en España ingresarán 15 veces más que el 20% más pobre”, afirma Teresa Cavero, del departamento de estudios de Intermón Oxfam y autora del informe.
También resalta que tanto en América Latina como en el Este Asiático sólo comenzaron una etapa de crecimiento económico continuado, cuando abandonaron las recetas impuestas por los organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional. América Latina tardó 25 años en reducir sus niveles de pobreza a los existentes en 1981 cuando comenzó la crisis.
“Las respuestas a las crisis son opciones políticas y España y la UE están tomando un camino equivocado, que de no rectificar, nos abocarán a un nuevo “contrato social” entre los poderes y la ciudadanía. En este nuevo equilibrio de fuerzas, la participación ciudadana en las políticas públicas se restringe aceleradamente y el poder del Estado cede espacio frente a los mercados”, afirma Vera.
Intermón advierte de que las decisiones políticas tomadas en el convulso contexto de la crisis están llevando a cambios estructurales y en el nuevo equilibrio de fuerzas, se restringe la participación ciudadana en las políticas públicas y el poder del Estado cede espacio frente a los mercados.
Tras este análisis, Intermón Oxfam insiste en la necesidad de proteger a los más vulnerables porque “la desigualdad es un lastre para el desarrollo incluso cuando se recupera el crecimiento económico”.
La ONG recomienda también blindar los derechos sociales garantizando el derecho a la educación y sanidad públicas y fortalecer la calidad democrática.
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