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Canarias, la lucha está en la calle

RESISTENCIA POPULAR CANARIAS (RPC) 


Ante la farsa que suponen las elecciones al Parlamento Europeo del próximo 25 de mayo, RPC hace un llamamiento al pueblo canario para que no legitime con su voto esta institución parasitaria e inútil.

Para nosotros, los y las comunistas, participar o no en las elecciones, tanto con candidaturas como con votos, es una decisión que se debe tomar a la luz de las circunstancias, valorando la posibilidad de obtener o no en las mismas algún resultado positivo real. Y es este análisis el que nos lleva a afirmar que actualmente en el seno del Parlamento Europeo no se va a gestar ningún cambio verdadero que nos saque de la situación de pobreza a la que nos abocan cada vez más quienes realmente dirigen Europa, siguiendo los intereses del imperialismo, que son la Comisión Europea y el Banco Central Europeo. Tanto para la clase trabajadora canaria como para el resto de pueblos sometidos a la Unión Europea, este Parlamento no representa en absoluto una vía para hacer valer nuestros derechos, esos que nos han ido arrebatando con las salvajes políticas de “austeridad” que se han aprobado desde sus poltronas.

Esta dominación es el principal motivo por el cual tanto les interesa que votemos, insistiendo en ello día tras día, a todas horas, tanto en la prensa escrita, la televisión y la radio, como en las redes sociales o en cualquier otro medio susceptible de captar votantes, llegando a hacer campaña a favor de la participación en las elecciones incluso desde el propio Estado, sin hacer referencia a ningún partido en especial. Es por este motivo que nos debemos cuestionar qué beneficios puede reportar a la clase trabajadora y demás capas populares votar en unas elecciones en las que están tan interesados en que participemos, mientras que no insisten de igual modo en que las protestas y luchas populares tomen las calles, sino que, muy al contrario, las reprimen y tratan de reconducirlas a las instituciones del Estado, a fin de domarlas y terminar relegándolas a meros recuerdos del pasado. Cualquier formación política con un programa que pretenda cambiar este sistema de raíz, que actúe de manera consecuente y, por ello, suponga una amenaza real, no tendría posibilidades de presentar su candidatura a estas elecciones, pues sería ilegalizada desde el Estado español aplicando la Ley de Partidos, esa que desde la falsa “transición” se ha encargado de continuar dejándolo todo “atado y bien atado”.

Pero tratándose de Canarias, la participación en estos comicios carece todavía más de sentido, si cabe, teniendo en cuenta que no somos esa región “ultraperiférica” de Europa como nos quieren hacer creer, sino que somos una nación africana oprimida por un Estado europeo que nos mantiene como colonia desde hace más de quinientos años. Y si esto es así porque nos han expoliado nuestros recursos, lo hacen y pretenden seguir haciéndolo, porque somos un punto geoestratégico clave, y porque, en general, reportamos unos beneficios económicos a los cuales no van a renunciar por las buenas.

Por si todo esto fuera poco, no está de más mencionar lo vergonzoso que resulta que mientras el pueblo pasa hambre y necesidades, cada parlamentario europeo cobre alrededor de 17.000 euros mensuales entre sueldo fijo y complementos variables, ganando hasta 304 euros más por cada actividad oficial a la que acudan. Por no hablar también del increíble y astronómico gasto económico que suponen las distintas campañas electorales, destinando millones de euros a subvencionar a cada partido sus papeletas, cartelería, cuñas de radio, vídeos promocionales o viajes de los candidatos por toda la geografía lavándose la cara y haciendo el tour de rigor para rascar votos. Todo esto nos ayuda a hacernos una idea de la enorme inversión económica que supone la organización de unas elecciones, no ya a nivel europeo sino del propio Estado español, sin olvidar que además de los gastos de logística y "marketing" se cuentan los gastos en apoderados y demás cargos que velan por la “democracia” y el respeto a las reglas del juego a cambio de llenar el estómago.

Todo ello resulta un despropósito de dimensiones colosales teniendo en cuenta el hecho de que las instituciones políticas están cada vez peor valoradas por el grueso de la población, siendo prueba de ello el continuo y significativo crecimiento del número de personas que no participan con su voto ni en las elecciones estatales ni en las europeas, llegando al 55% el porcentaje de abstención en estas últimas.

Por ello, es nuestra tarea aprovechar este descontento de las capas populares para hacer boicot a esta estafa electoral, no sólo fomentando su deslegitimación mediante la abstención, sino de un modo activo con acciones que pongan de manifiesto nuestro absoluto rechazo a la misma. Debemos propiciar la organización y la lucha al margen de las instituciones como la única vía revolucionaria que nos dejan quienes ostentan el poder político-económico.

Canarias, la lucha está en la calle, y los cambios reales los conseguiremos mediante la formación, la organización y la unidad de nuestro pueblo.

¡BOICOT A LAS ELECCIONES AL PARLAMENTO EUROPEO!

¡ABSTENCIÓN ACTIVA!

¡VIVA CANARIAS LIBRE Y SOCIALISTA!


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