El proyecto "Tocando la luz", un programa para dar acceso al cine a las personas ciegas, se extiende hoy por varias salas de toda la isla, luego de iniciarse en La Habana hace casi un año.
Una colección de películas con sistema de audio descripción para discapacitados visuales se entregará a las 15 provincias y el municipio especial Isla de la Juventud (suroeste), adelantó un directivo de la Asociación Nacional de Ciegos (ANCI), Carlos Ramírez, citado por el diario Juventud Rebelde.
"Tocando la luz" es un proyecto de la filial habanera de la ANCI, que tiene 32.000 afiliados en toda la isla, y el Instituto Cubano del Arte y la Industria Cinematográficos (ICAIC), que comenzó en julio de 2011 en la sala habanera La Rampa, y hasta el momento ha proyectado 20 películas para los invidentes.
Esa selección incluye a "Fresa y Chocolate" (1993), la película cubana más reconocida en las pantallas internacionales, y "La muerte de un burócrata" (1966), ambas de Tomás, "Titón", Gutiérrez Alea (1928-1996), el más destacado de los cineastas de la isla.
También se exhibirán "Adorables mentiras" (1992), "El cuerno de la abundancia" (2008), y la popular cinta animada "Elpidio Valdés".
El método de audio descripción consiste en la proyección de la película en la pantalla grande para que todos aquellos de baja visión puedan apoyarse en colores, tamaños, movimientos, y cuanto sucede en la escena.
Al mismo tiempo que se proyecta la cinta, locutores explican las imágenes que se van sucediendo y que no se pueden inferir por los diálogos de los protagonistas que intervienen.
Este cineclub se ha convertido en una oportunidad para estrechar lazos familiares sin penas, ni lástimas, comentó el secretario de Cultura de la ANCI, Guillermo Rodríguez, quien explicó que en cada función han asistido más de 50 invidentes y débiles visuales, sin contar a sus acompañantes.
Para Rodríguez, quien perdió la visión desde joven, el proyecto ha propiciado el rencuentro con esta pasión de juventud y se ha convertido en una cuestión de familia, pues asiste al cine siempre acompañado de su esposa, también invidente, y de su pequeño hijo.
El éxito de la primera experiencia ha permitido mantener una frecuencia mensual durante todo el año, según informó Jorge A. González, quien ha asumido con entusiasmo la dirección de "Tocando la luz".
Los directivos del cineclub piensan ahora, para mejorar la exhibición de los filmes, incluir el sistema de "close caption" o subtitulaje, para extender también a los sordos la posibilidad de disfrutar el séptimo arte de manera más plena.
"Aquí somos nosotros los que invitamos, porque a menudo nuestros familiares se sienten incómodos al no podernos convidar a ver una película en el cine", afirmó el otrora actor de radio y televisión, Oscar Caballero, quien perdió la visión como consecuencia de una enfermedad congénita.
"A veces nos ubican por discapacitados en un mundo aparte, y proyectos como este recuerdan que seguimos siendo capaces de sensibilizarnos con el arte y de disfrutar como cualquiera de una buena obra", agregó Caballero.
Una primera experiencia en Cuba sobre este tipo de cine tuvo lugar en 2005 con la exhibición en la habanera sala Chaplin de la cinta "Al fin, el mar", presentada por su realizador, el argentino Jorge Diszsel.
[Fuente: Pueblo en línea]
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