Las grandes corporaciones y las instituciones imperialistas no quieren esperar más. A eso de la una de la madrugada, hora canaria, el Fondo Monetario Internacional (FMI) divulgaba su evaluación inicial de las necesidades del sector financiero en España, según la cual las entidades más débiles necesitan incrementar sus reservas de capital "en alrededor de 40.000 millones de euros".
El informe del FMI, cuyo anuncio se esperaba para el próximo lunes, se adelantaba dos días respecto a la fecha esperada. Con esta medida, el organismo imperialista se negaba a dar más margen a España y fuerza al gobierno de Rajoy a solicitar de forma inmediata el "rescate".
El informe aduce que "el núcleo del sector financiero español está bien gestionado y resistiría nuevos choques, pero existen aún importantes vulnerabilidades en el sistema". El examen "no ha tenido por objeto establecer una cifra definitiva para las necesidades de capital, sino detectar deficiencias críticas en algunos segmentos e instituciones determinadas", precisa la nota.
El programa de evaluación del sector financiero español (PESF) llega a la conclusión de que, "si bien el núcleo del sistema parece ser sólido, persisten vulnerabilidades en algunos segmentos". "En el escenario desfavorable, los bancos más grandes estarían suficientemente capitalizados como para resistir nuevos deterioros, en tanto que varios bancos necesitarían incrementar las reservas de capital en alrededor de 40.000 millones de euros en términos agregados, para cumplir con el calendario de transición de Basilea III (core capital del 7%)". Si la exigencia se eleva al 8% de core capital según la definición de Basilea II, el déficit sería de 45.000 millones.
Concretamente, el test de estrés realizado por el FMI encuentra un déficit de capital de 37.000 millones en el escenario adverso, el 80% de los cuales corresponden a las antiguas cajas de ahorros privatizadas que han recibido ayudas públicas: BFA-Bankia, CatalunyaCaixa, NovaGalicia, Unnim, Mare Nostrum, Banca Cívica, CAM y Caja España.
Sin embargo, las necesidades de capital de esos bancos "superarían esta cifra", advierte el Fondo, "debido a los costos de reestructuración y la reclasificación de préstamos ... que puedan identificarse en las valoraciones independientes de los activos que acaban de ponerse en marcha". En adelante, añade la nota, "será crítico comunicar con claridad la estrategia para crear un mecanismo de apoyo creíble para las deficiencias de capital que, según lo demuestra la experiencia, es mejor sobreestimar que subestimar".
Este sábado los ministros de Finanzas de la zona euro mantendrán una conference call en la que tratarán el informe del FMI y el rescate de la banca española. Se trata del llamado "rescate blando", que se diferencia de un rescate "duro" como los de Grecia, Irlanda o Portugal en que España no necesita el dinero para hacer frente a los pagos de su deuda pública sino para salvar de la quiebra la banca, pero no puede hacerlo con sus propios recursos porque o bien dispararía el déficit a niveles intolerables por la UE, o bien tendría que buscar una ingente cantidad de recursos en el mercado -mediante emisiones de deuda- a un coste prohibitivo con la prima de riesgo prácticamente en 500 puntos básicos.
Pero, en todo caso, será un rescate del Estado español, después de la negativa alemana a que el fondo europeo (EFSF por sus siglas en inglés) inyecte dinero directamente a las corporaciones bancarias. Y lo que es peor, según las normas europeas, España tiene que pedir formalmente ese rescate, lo que se producirá en las próximas horas. Las prisas dentro de la Unión Europea se explican por el interés de ciertos países en solucionar el "problema español" antes de las elecciones griegas del día 17, para evitar que ambos factores se junten y pongan al euro al borde de la ruptura.
MÁS RECORTES Y MENOS SOBERANÍA
Este rescate supondrá, por un lado, condiciones a la banca española: utilizar el dinero para provisionar completamente el ladrillo, reforzar la supervisión e imponer normas para restringir el crédito en el futuro.
Pero además conlleva una profundización de las contrarreformas y los recortes, en la línea de las recientes recomendaciones de la Comisión Europea, con medidas como la subida del IVA o el retraso inmediato de la edad de jubilación.
La cuestión ahora es el desesperado intento del gobierno del PP de presentar este rescate como que no es tal o que se trata de un "rescate blando". La fórmula es que los fondos se inyecten al FROB para que sea este organismo quien los distribuya entre los bancos. Así, desde Alemania se va a decir que es un préstamo al Estado español, puesto que el FROB es un organismo estatal, y no directamente a la banca, algo prohibido para los "rescates" por la normativa de la UE; y desde España se va a decir que no es un rescate al país sino destinado exclusivamente al sector financiero.
Y si cuela, cuela.
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