Científicos forestales han dejado en libertad este verano 800.000 avispas en el bosque de frutos silvestres más grande de Asia con la esperanza de que acaben con muchos de los escarabajos que lo amenazan.
"Se trata de la cuarta vez que hemos liberado avispas parásitas para destruir los insectos que se comen los manzanos. La medida hasta ahora ha demostrado ser muy eficaz", dijo Wang Zhiyong, investigador de la Academia de Silvicultura de China.
El bosque de frutos silvestres, que abarca una superficie de 144.000 mu (9.600 hectáreas), está situado en el monte Tianshan a lo largo del valle del río Ili, en la región autónoma uygur de Xinjiang, en el extremo occidental del país. Contando con una gran variedad de manzanos, esta región es también una de las mayores reservas del acervo génico de la manzana silvestre.
El bosque ha sufrido constantes disminuciones en el rendimiento frutal desde la década de 1990, cuando se plantó en la zona otro tipo de manzano originario de la provincia oriental de Shandong que acarreaba consigo agrilus mali, un tipo de escarabajo bupréstido que se alimenta de los troncos de estos árboles.
La poda y la fumigación no lograron hacer mella en la población de agrilus mali, que no tenían enemigos naturales en la zona.
Más de 54.000 mu de árboles frutales ya han sufrido daños, y muchos más se marchirtarán si la plaga continúa reproduciéndose, según el buró forestal de la prefectura autónoma Kazak de Ili.
Científicos forestales chinos han usado avispas parásitas para frenar la propagación de la plaga. El buró forestal de la prefectura autónoma ha utilizado ya con éxito este método para resolver un problema de plaga de escarabajos en la orilla meridional del río Ili.
[Fuente: Xinhua]
|
|
Tweet |
|
