A pesar de que la mayor parte del gasto farmacéutico de la sanidad española es hospitalario, el gobierno se empeña en acabar con el relativamente pequeño gasto de las medicinas que consumen jubilados y trabajadores. La ministra de Sanidad, Ana Mato, ha convocado para este miércoles, 27 de junio, una nueva reunión del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS)en la que propondrá una lista de 456 medicamentos susceptibles de ser excluidos de la financiación pública y que, según los cálculos del departamento dirigido por Ana Mato, supondría un ahorro neto para el Sistema Nacional de Salud de 440 millones de euros.
La lista de 456 medicamentos de uso común propuesta por Sanidad recoge fármacos de uso común para la tos, para la congestión nasal, para exceso de secreción gástrica (compuestos de aluminio); estreñimiento (laxantes y antagonistas de opiáceos); antidiarreicos (preparados con carbón antipropulsivos, migraña y alcaloides del Ergot); deterioro cognitivo asociado a la edad (vasodiladatores periféricos o piracetam); hemorroides (corticoides); varices (bioflavonoides); dermatitis del pañal (miconazol); psoriasis (extracto de calaguala); virosis tópicas o superficiales (idoxuridina, tromantadina, aciclovir, etc.); tratamientos tópicos de inflamaciones de origen traumático (antiflamatorios no esteroideos tópicos); ansiedad leve (passiflora y crateabus, oxitriptan); vías respiratorias y tos (mucolíticos y alcaloides de opio); sequedad ocular (lágrimas artificiales); inflamación reumática leve (diacereina); dislipenias leves (triglicéricos omega 3); y congrestión nasal (simpaticomiméticos), entre otras. Es decir, para más del 95% de los casos de enfermedad.
El gobierno asegura que la exclusión de estos medicamentos de la financiación pública no significa que no se puedan recetar desde la sanidad pública: "Los prescriptores pueden y deben seguir recetándolos cuando lo juzguen necesarios, si bien deben de saber que los pacientes tendrán que satisfacer la totalidad de su precio en el acto de dispensión".
Además, el gobierno subirá el IVA "ultrarreducido" de productos de primera necesidad, que está en el 4%, lo que afecta a productos como las propias medicinas, el pan o las papas.
Tambié subirá en los próximos días el recibo de la luz, que se incrementará en torno al 4%.
La lista de 456 medicamentos de uso común propuesta por Sanidad recoge fármacos de uso común para la tos, para la congestión nasal, para exceso de secreción gástrica (compuestos de aluminio); estreñimiento (laxantes y antagonistas de opiáceos); antidiarreicos (preparados con carbón antipropulsivos, migraña y alcaloides del Ergot); deterioro cognitivo asociado a la edad (vasodiladatores periféricos o piracetam); hemorroides (corticoides); varices (bioflavonoides); dermatitis del pañal (miconazol); psoriasis (extracto de calaguala); virosis tópicas o superficiales (idoxuridina, tromantadina, aciclovir, etc.); tratamientos tópicos de inflamaciones de origen traumático (antiflamatorios no esteroideos tópicos); ansiedad leve (passiflora y crateabus, oxitriptan); vías respiratorias y tos (mucolíticos y alcaloides de opio); sequedad ocular (lágrimas artificiales); inflamación reumática leve (diacereina); dislipenias leves (triglicéricos omega 3); y congrestión nasal (simpaticomiméticos), entre otras. Es decir, para más del 95% de los casos de enfermedad.
El gobierno asegura que la exclusión de estos medicamentos de la financiación pública no significa que no se puedan recetar desde la sanidad pública: "Los prescriptores pueden y deben seguir recetándolos cuando lo juzguen necesarios, si bien deben de saber que los pacientes tendrán que satisfacer la totalidad de su precio en el acto de dispensión".
Además, el gobierno subirá el IVA "ultrarreducido" de productos de primera necesidad, que está en el 4%, lo que afecta a productos como las propias medicinas, el pan o las papas.
Tambié subirá en los próximos días el recibo de la luz, que se incrementará en torno al 4%.
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